Controla la ansiedad

La ansiedad es algo normal en nuestro organismo, nos ayuda a funcionar mejor cuando lo necesitamos. El problema viene cuando su intensidad es demasiado elevada y puede llegar a paralizarnos. Ahí es cuando tenemos que buscar técnicas que nos ayuden a conseguir niveles más bajos.

 

La ansiedad puede expresarse de maneras muy diferentes en cada persona, desde reacciones mentales, físicas o cambios en la conducta. Se trata de una reacción ante una situación en la que nos vemos amenazados de algún modo. Pero, en realidad, la ansiedad es algo positivo que nos ayuda a enfrentarnos a acontecimientos futuros e incrementa nuestras capacidades ante esas situaciones.

 

Creemos que la ansiedad se nos dispara a causa de una situación. En realidad esto no es cierto. Esa misma situación se le puede presentar a muchas otras personas y no le genera ningún tipo de ansiedad. Lo que activa nuestra ansiedad es el pensamiento, nuestra manera de interpretar lo que sucede o sucederá. Por eso, cuando tenemos problemas de ansiedad es recomendable entender cómo  funcionan estos pensamientos y cómo podemos cambiarlos por otros más adaptativos.

 

FACTORES QUE NOS AYUDAN A CONTROLAR NUESTRA ANSIEDAD

 

  • Un tema importante a la hora de prevenir la ansiedad es la planificación. Una falta de planificación en nuestras vidas nos somete a tensiones y ansiedades. Si dedicamos tiempo a pensar y planear lo que tenemos que hacer, conseguimos una sensación de control sobre la situación. No hay productividad sin marcarnos objetivos y sin una buena planificación. Sin esto parece que vamos sin rumbo. Pero los extremos no son buenos, tampoco resulta productivo llevar un control obsesivo y estar marcándonos objetivos cada vez más altos, porque termina por frustrarnos y no disfrutamos de nuestros logros. La solución es conseguir plantear objetivos realistas que puedan dar una dirección a nuestra vida, teniendo en cuenta objetivos a largo plazo y a corto plazo, que sean flexibles y se adapten a nuestros cambios.
  • Otra de las maneras de mantener a raya nuestra ansiedad es mediante técnicas de relajación y respiración. Existen múltiples técnicas que nos pueden ayudar, consulta con tu psicólogo para averiguar cuáles pueden beneficiarte más.
  • Un tema importante es la exposición a situaciones que nos producen ansiedad y dejar de evitarlas. Cortar las cosas de raíz es un perfecto antídoto contra el nerviosismo. Cuanto más posponemos los problemas, más miedo nos dará enfrentarnos a ellos.
  • La salud mental y la física van de la mano. Por eso es de vital importancia cuidar nuestra alimentación y hacer ejercicio de manera regular. Sin olvidarnos de que la hora de la comida es un buen momento para relajarnos y desconectar nuestra mente. Y además el ejercicio físico sirve como una especie de mecanismo de inhibición de la ansiedad.
  • Disfrutar es otra receta contra la ansiedad. Dedicar todos los días un tiempo para nuestro ocio hace que nuestra cabeza viva más liberada. Muchas veces caemos en el círculo vicioso de la inactividad o en el "no tengo tiempo". Pero cuanto menos hago, menos ganas tengo y menos tiempo encuentro. Para empezar a romper este círculo tenemos que obligarnos a realizar actividades agradables. Con el paso del tiempo las ganas van a aparecer y voy a echarlas de menos si no las realizo. 
  • Por último, debemos cuidar el área social. Pasar tiempo y comunicarnos con nuestros amigos y familia reduce la ansiedad. Todas las semanas tenemos que tener un encuentro que nos permita desconectar y relajarnos.

 

De todas maneras, hay ciertos momentos en nuestra vida en que la ansiedad es permanente y lo mejor que podemos hacer es buscar ayuda profesional para que nos aporten las herramientas adecuadas para salir del bache y aprender a gestionar nuestras dificultades.

 

 

 * Bibliografía:

- Walker, C. E. (2003). Aprenda a Relajarse. Barcelona. Amat

 

 

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