¿La vida es fluir o marcarse objetivos?

A veces, nos animan a fluir por la vida, a conectar con nuestras emociones y a vivir de una manera más intuitiva. Y a veces, nos animan a marcarnos metas y objetivos medibles que tenemos que cumplir. Y solemos pensar que son dos planteamientos de vida diferentes y opuestos.

 

Para mí la vida consiste en encontrar el término medio entre esas dos opciones. Necesito conocer el destino y necesito disfrutar y fluir por el camino. Si quitamos alguno de los componentes se complica. 

 

Si me centro en vivir una vida cargada de metas y estamos esperando a conseguir un objetivo para rápidamente pasar al siguiente, sin reflexión, sin parada, sin conexión con nuestras emociones, caeremos en una hiper-productividad que está muy de moda. Simplemente estaremos centrados en el hacer y hacer. Un hacer que muchas veces estará desconectado de nuestros valores porque no dejamos tiempo para escucharnos. Estaremos pendientes de llegar a la meta y se nos olvidará que la vida consiste precisamente en disfrutar el día a día. 

 

Si me centro en fluir por la vida y me niego a marcarme objetivos caeremos en el descontrol. Habrá momentos en que nuestras emociones nos dirigirán a un buen lugar o al lugar que queremos. Pero, habrá otras ocasiones en que nuestras emociones o pensamientos no nos dirijan de modo coherente y si nos dejamos arrastrar dejaremos de tener el control de nuestra vida.

 

Si una persona dependiente escucha solamente a sus emociones y pensamientos, tenderá a seguir generando relaciones dependientes porque no conoce otra cosa, porque está en su zona de confort o porque tiene miedo a exponerse a la soledad. Si una persona con fobia al ascensor escucha a sus emociones y pensamientos tenderá a seguir evitando los ascensores sin exponerse a la incomodidad que supone enfrentar sus miedos. Si una persona adicta al alcohol escucha a sus emociones y pensamientos seguirá bebiendo porque tiene automatizado e interiorizado que es su estrategia de resolución de conflictos. 

 

Insisto: no siempre nuestras emociones nos llevan al lugar que queremos. No siempre podemos fiarnos de nuestros pensamientos. Todas las emociones y pensamientos son válidos, adaptativos y necesarios, pero no tienen que actuar como cárceles que nos impidan avanzar en la vida.

 

Por eso necesitamos sentarnos y definir metas. Pero no es fácil, no se trata de definir los objetivos que son recomendables para la mayoría de la sociedad, sino que tenemos que descubrir quién somos, qué es importante para nosotros y qué nos hace felices. Es un trabajo de descubrimiento y crecimiento personal. Y una vez que sabemos cuál es la vida que queremos llevar y cuáles son nuestros valores, tendremos que aprender a marcarnos objetivos realistas y medibles que podamos planificar y revisar. 

 

Que tengamos objetivos no significa que basemos nuestra vida en su consecución sin conectar con nuestras emociones. Queremos vivir conscientes, presentes, escucharnos, divertirnos y fluir. Por el camino podemos ver cómo nos sentimos con esas metas, descubrir que estamos equivocados y replantear los objetivos, podemos abandonarlos por un tiempo y retomarlos más tarde, avanzar más rápido y otras veces de manera más lenta... Lo que queremos es disfrutar de ese proceso, aprender de las dificultades y celebrar los logros que vamos consiguiendo.

 

Si me marco objetivos sincronizados con mis valores viviré bajo seguro, sin miedo a que mi cabeza me juegue una mala pasada. Encontraré el mapa si me pierdo. Y por supuesto, lograré vivir tal y como deseo.

 

 

Un poco de racionalidad y objetivos + Un poco de emociones e intuición = EQUILIBRIO Y VIDA PLENA

 

 

¿Cómo estás viviendo tú? ¿Has podido encontrar el equilibrio? Te animo a reflexionar sobre qué quieres conseguir en cada una de las áreas de la vida (familia, amigos, pareja, trabajo, ocio, espiritualidad, salud, crecimiento personal), concretar cuál es el siguiente paso que puedes realizar de manera realista y partir de ahí... ¡Vivir despacio y consciente!

 

 

 

 

 

Escribir comentario

Comentarios: 0